Análisis de la Samsung Galaxy Camera

Hasta los propios directivos de Samsung tenían dudas a la hora de presentar la Galaxy Camera, ¿es de la división de fotografía? ¿es de la de smartphones? Merece recordar sus características para entender esta faceta inclasificable: es la cámara que más lejos ha ido en la conectividad (no sólo wifi y Bluetooth sino también 3G) y en el soporte de aplicaciones, funcionando bajo Android y admitiendo todas las apps de este sistema.

Siendo así, esta vez nos hemos repartido el análisis con los compañeros de Xataka Foto. Allí Rodrigo Rivas ha puesto a prueba a la Galaxy Camera, con un especial énfasis a la calidad de la óptica, a la ergonomía y como afectan sus planteamientos clave (Android, gran pantalla táctil) a la experiencia fotográfica. Si queréis saber cuál es el rendimiento de la cámara del año para Samgung, vayan allí (un anticipo, el rendimiento del producto es notable en su gama), aquí repasaremos algunos de los planteamientos que abre tras haberla exprimido también varios días.



Conexión de datos en la cámara

¿Para qué hace falta una conexión de datos propia en el dispositivo si todo su público potencial lleva ya un móvil con posibilidad de pasar las fotos por WiFi Direct o, ya puestos, hacer tethering? Mi impresión es que Samsung se ha hecho la pregunta al revés, partiendo de cuál podría ser la mejor experiencia para una cámara conectada y la posibilidad de ser autónoma sin necesidad de sacar un wifi o emparejar dispositivos ha prevalecido.

La Galaxy Camera se puede usar sin 3G, ya sea porque sólo nos conectamos por Wifi o ya sea porque la utilizamos como una cámara normal sin conectividad, pero la experiencia diferencial está en esa posibilidad de añadir datos. El motivo principal es, en mi opinión, de experiencia de usuario: en otras cámaras con WiFi Direct uno prácticamente acababa renunciando a conectarlas al teléfono por lo obtuso de la experiencia (en esto influye y mucho también el interfaz de usuario del sistema de la cámara, hablaremos luego de él).

En todo caso, la apuesta por tener una SIM para datos para la cámara tiene una primera objeción que es la de tener que contratarla, ya sea como segunda sim como hace mucha gente con los tablets o tarifa aparte. ¿Es la mejor solución tecnológica? Quizás sea interesante ver cómo consiguen plantear la experiencia con NFC para emparejar dispositivos en el futuro y que el trasvase de fotos al teléfono para su edición y compartición no pierda tanto frente a la posibilidad de editar y compartir desde la propia cámara.

Jugando un poco con Snapseed

Galaxy Camera es, sobre todo, una cámara Android

Más incluso que el 3G el rasgo distintivo de la Galaxy Camera es que viene gobernado por Android Jelly Bean 4.1, lo que supone varias cosas. La primera es que nuestra interacción con ella se asemejará bastante al que tenemos con un teléfono con este sistema si exceptuamos el control manual de disparo y zoom. Para ello Samsung ha equipado a la Galaxy Camera de una espectacular pantalla de 4,8 pulgadas donde encontraremos la experiencia Android casi tradicional (al encender por defecto nos meterá en la aplicación cámara, las aplicaciones de fotografía vienen precargadas en la primera pantalla).

Para mover todo eso y que el sistema vaya fluido (que lo va, y mucho) viene equipada con un procesador de cuatro núcleos a 1,4GHz. Todo esto implica también dos peajes que paga la Galaxy Camera: es más grande, más pesada y tiene menos autonomía que sus análogas “normales”. Si bien en diseño creo que han logrado un producto muy atractivo (en sintonía con la NX1000), en mano no tiene tan buen agarre y se va un poco en dimensiones y peso.

otra foto galaxy Camera

Tenemos que volver a la pantalla. En ella también tendremos la configuración del modo de disparo, incluido el disparo manual que también se gobierna por tanto con interfaz táctil. Esto, junto a la ausencia de RAW e histograma, sea posiblemente lo que más chirríe a quienes se acerquen desde la fotografía… pero a su vez la ventaja de usabilidad y fluidez de Android frente a la de otros sistemas de cámaras supone una fortaleza. Es probar la Galaxy Camera y tener la sensación de que todos los menús e interfaces de otras cámaras son del siglo pasado.

Ser Android también puede dar lugar a situaciones curiosas cuando menos: llenar la cámara de aplicaciones, desde Skype hasta Angry Birds pasando por lectores de noticias o cualquier cliente de redes sociales. Esto puede provocar tener la cámara saturada de notificaciones, llenar la memoria… en definitiva abre la puerta a deteriorar su rendimiento, aunque esto es algo que cae en el lado del usuario, frente a modelos más controlado como el que plantea Sony en Nex 6. Eso sí, es un lujo poder disfrutar de aplicaciones como Camera Zoom FX o Snapseed en la cámara. Disparar e irte a hacer una edición básica en Snapseed ha sido el caso más habitual de un servidor con la Galaxy Camera.

¿Podríamos hacer algo similar pasando la foto de cualquier cámara con Wifi al móvil? Sí, pero aquí insisto en que la experiencia está un peldaño por encima y si ese es nuestro caso de uso más habitual, es importante tenerlo en cuenta

Precio y público para la Samsung Galaxy Camera

Deberíamos volver al análisis de Xataka Foto para evaluar lo que ofrece en cuanto a calidad de imagen: un nivel notable pero dentro de su gama de compacta ultrazoom. El problema es que en el mismo rango de precio en que se sitúa de partida – 500 euros – tenemos opciones con ópticas que la mejoran de forma ostensible, incluso de la propia Samsung por no mencionar a otros fabricantes.

Mi impresión es que la Galaxy Camera tiene que buscar su público en quienes quieren dar un paso más allá en la fotografía móvil, se han desarrollado con ella y no quieren renunciar a los aspectos de edición y socializadores que encuentran en la misma. Dicho de otra forma, es un dispositivo para “instagrammers” que buscan mejorar sus fotografías, tener mejor óptica y modos manuales, pero sin dejar de lado sus herramientas de edición en el dispositivo y sus aplicaciones para compartir porque ese es su caso de uso más habitual y no el de descargar en el ordenador a llegar a casa. Este no es el caso más habitual, pero ciertamente es un perfil en fuerte crecimiento.

A eso sumaría que algunos de los aspectos que vemos en este modelo no son sino el anticipo de lo que explotará en años venideros en fotografía no profesional. Conectividad y aplicaciones son dos nuevos espacios de innovación y Samsung está aprovechando su experiencia en ambos para dar primero y sacar varios cuerpos de ventaja a los demás mientra sigue mejorando a la vez calidad de imagen (que en esta gama lideran, en mi opinión, Panasonic, Canon y Sony). Con bastantes espacio para crecer, Galaxy Camera es un notable primer modelo de una gama prometedora, si hablásemos de 75 euros menos la consideraría fuertemente, si hablásemos de quitarle 120 a su precio, ni me lo pensaba.

La cámara ha sido cedida para la prueba por parte de Samsung. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas

Comentar

26 commentarios