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ASUS Vivo Tab, análisis

El segundo miembro de la familia Vivo Tab de Asus que pasa por nuestras manos lo hace reafirmando el liderazgo de los taiwaneses en el formato “extraíble” y postulándose como un candidato a esa búsqueda del equipo que pueda ser tablet y portátil a la vez.

Hay que distinguir este equipo del Vivo Tab RT que ya analizamos del que le separa la arquitectura (aquí estamos con un Intel Atom por un ARM de NVidia del otro) y por lo tanto la versión de Windows (aquí “completo” y allí el RT) y varias características hardware que ya hemos detallado en ocasiones.

La familia la completa el Smart, que viene a ser una versión reducida en dimensiones del Vivo Tab que hoy analizamos. Para ambos, haría un recordatorio necesario cuando nos enfrentamos al análisis de este tipo de equipos: el planteamiento es ser tanto un tablet como un portátil, buscando aprovechar un distema operativo diseñado ello como es Windows 8. Vamos a ver qué tal se ha comportado el equipo de Asus

ASUS Vivo Tab, características técnicas

En la página oficial tenemos detallada de las características del equipo. Está en línea de los equipos que andan buscando ese equilibrio entre tablet y portátil en la priemra generación con Windows 8: micro Intel Atom Z2760 a 1.8Ghz con dos núcleos, dos gigas de RAM, 64 GB de disco, conectividad NFC, salida HDMI y dos cámaras, siendo la trasera de ocho megapíxeles con una apertura F/2.2

La pantalla tiene una diagonal de 11.6 pulgadas con panel Super IPS+ llegando a una resolución de 1.366×768 píxeles. En tamaño y peso, el equipo está bastante balanceado quedando la tableta en 675 gramos de peso (con teclado nos vamos a 1.35 Kg, más que algunos ultraportátiles por sumar segunda batería) y 8,7 mm de grosor. Aspecto importante: Asus incluye un lápiz Wacom con el conjunto de pantalla más teclado-dock.

El balance es que el equipo dibuja una apuesta de Asus con características de tablet (micro Atom de consumo contenido y que ayuda a no calentar el equipo prácticamente nada, dos gigas de RAM, pantalla táctil) y de portátil (integración con el dock, 11.6 pulgadas con resolución 1.366×768).

Diseño y acabado

ASUS Vivo Tab se presenta en el mercado rozando los 1000 euros, un precio en el que las exigencias en acabado son altas. Me atrevería a decir que en este aspecto no es que esté a la altura sino que está a un gran nivel, recogiendo el buen hacer de Asus tanto en su gama Transformer como en la Zenbook.

El acabado metálico transmite una sensación de dureza y ligereza a la vez que le ayuda a redondear un diseño muy cuidado. Hay equipos en esta gama bastante más baratos pero seguramente el precio que pagaremos será que los acabados tendrán bastante peor calidad (plástico casi siempre).

Si algún defecto le podemos sacar es que cuando usamos el tablet por si sólo, la sensación de agarre no es tan buena al principio como en otros equipos. En todo caso, este es un detalle menor y que pasados unos días se olvida.

Mi experiencia utilizando el ASUS Vivo Tab como tablet es bastante positiva; aunque hará quien diga que 11.6 pulgadas es mucho para una tableta, me ha resultado ligera, manejable (en un contexto de sofá, cama… cuando uno saca el tablet en casa no tanto en movilidad) y, sobre todo, sin noticia alguna de calor por mucho que la utilizase.

Respecto a la hora de reunir dock y tablet en uno, si alguna compañía tiene experiencia y autoridad en el concepto de “transformables” o “extraíbles” esa es Asus, que ya había puesto en el mercado los Transformer con sistema operativo Android. Por aquí nos han venido gustando cada vez más (véase la review del Infinity). La integración se hace sin problema, aunque la localización del muelle desacoplador se ha desplazado al lateral del tablet y no me ha parecido tan intuitivo como en la línea Transformer.

El teclado luce a su vez excelente, aunque en abierto y por separado mi impresión es que ha faltado algo de integración en el diseño completo. Viene con un – en mi opinión indispensable para Windows 8 – touchpad multitáctil y hay que subrayar que integra una segunda batería. La solución completa permite varios grados de inclinación a la hora de trabajar, aunque no tanto como los equipos transformables que llegan a los 180º en algunos y hasta 360º en el del IdeaPad Yoga 13.

Teclado y trackpad

Si en algún aspecto me da la impresión de que Asus no ha aprovechado la experiencia Transformer, ese no el caso del teclado,que me recuerda mucho más a las sensaciones de estar ante un Zenbook. Muy buen aprovechamiento del tamaño y muy buenas sensaciones y feedback del teclado al utilizarlo. Notable alto para Asus en este aspecto que no llega a sobresaliente al no ser retroiluminado, algo que esperaríamos en un equipo de este precio.

En el touchapd han conseguido una gran experiencia también, a pesar de que el tamaño del mismo es reducido por las propias dimensiones del equipo. Sigo insistiendo que en equipos con Windows 8 sería uno de los aspectos que mas vigilaría como condición necesaria.

Pantalla, sonido y calor

En la pantalla tenemos uno de los caballos de batalla de este concepto de producto. Una resolución de 1,366 × 768 resulta más que razonable para un portátil de 11.6 pulgadas, pero cuando lo usamos en modo tablet palidecen respecto a lo que viene ofreciendo la competencia. Aquí la mayoría de fabricantes está limitando la calidad para no dispararse en precio, pero es un punto a anotar dependiendo de nuestras prioridades: si la mayor parte del tiempo el uso será como tablet, esta es el punto en el que el ASUS Vivo Tab iría un paso por detrás de iPad, Surface, Nexus 10 o el propio Nexus 7 fabricado por ellos.

En todo caso, sobre todo cuando utilizamos el equipo en modo portátil, el rendimiento de la pantalla nos ha gustado mucho. Buenos ángulos de visión, gran calidad de la imagen e incluso un sorprendente rendimiento a la luz del día del panel Super IPS+ que ha montado Asus. La experiencia táctil también es excelente: diez puntos de contacto a la vez y un funcionamiento sin tacha al integrarse con Windows 8. Gran trabajo en este aspecto, sólo limitado por la decisión sobre la resolución.

Respecto a calor y sonido, la de cal y la de arena. En el primer punto creo que toca felicitar a Intel por el trabajo realizado con Atom, este equipo es una muestra perfecta de que han conseguido un micro con gran autonomía y poco calor disipado; en el segundo… sonido de altavoces tablet, que no es precisamente un piropo. Algo mejor con auriculares, pero no es en sonido donde destaca el ASUS Vivo Tab.

Stylus Wacom

Un punto a favor del equipo es que se incluye un lápiz “stylus” Wacom, que, como viene siendo seña de identidad de este fabricante, funciona a un gran nivel. Aquí reforzaría un aspecto, no se trata de uno de esos lápices baratos para tablet que vender en DealExtreme para ir aporreando la pantalla. Estamos ante un lápiz óptico que distingue entre 1024 niveles de presión.

En las pruebas que hemos realizado el funcionamiento ha sido impecable a la hora de tomar notas y hacer algún esquema y es una buena alternativa cuando estamos usando el interfaz clásico de Windows (para entendernos, aquél que no es Modern UI) por aquello de que los puntos de acción muchas veces resultan pequeños para los dedos.

Eso sí, servidor se había hecho ilusiones de trabajar con él sobre fotografías con Photoshop o Lighroom para aplicar curvas o niveles y ajustar por zonas pero, como veremos más adelante, este no es el equipo apropiado por ello por motivos ajenos a la pantalla y al lápiz. Ejecutar estos programas es posible, pero moverlos de forma fluida cuando hay otras aplicaciones es otro cantar.

Por cierto, me pregunto si otros fabricantes seguirán llegando a acuerdo con Wacom toda vez que Samsung es ahora accionista. Imagino que a Asus y compañía les seguirá interesando, a pesar de la amenaza de que los coreanos acaben haciéndose con el resto de la compañía.

Cámara

Y sí, ya contamos que es probable que no nos vamos a volver locos a hacer fotografías con un equipo de 11.6 pulgadas. De hecho es uno de los aspectos del equipo que menos nos preocupa… pero hay que probarlo. El balance es que la cámara de este portátil/tablet es asimilable a la de un smartphone de gama media. Sin ninguna sorpresa, pero solvente.

La cámara de dos megapíxeles para videoconferencias cumple su función, suficiente para un hangout o Skype que tampoco van a permitir un tráfico mayor que justifique mayor calidad. Os dejo alguna fotografía hecha con el Vivo Tab y un vídeo de muestra.

Rendimiento tablet / portátil y autonomía del ASUS Vivo Tab

Aquí debo confesar que no he sido capaz de medir apropiadamente la autonomía completa del equipo. Sólo el tablet nos ha llegado hasta las 10 horas, con el dock-teclado que ha llegado hasta las 16 horas en las que he podido tener el equipo en marcha sin perder la cuenta… y todavía quedaba tiempo disponible, por lo que no descartaría que esta vez lo que dice el fabricante sea cercano a la realidad (Asus apunta a 19 horas). Cuidando el nivel de brillo y con un uso de navegación web más alguna aplicación es un equipo que nos garantiza de sobra el día entero sin recargar.

En rendimiento las noticias no son tan buenas. La combinación de micro Atom con los dos gigas de RAM producen un tablet que va volando, que mueve el nuevo interfaz de Windows a la perfección y que es excelente para ejecutar un par de tareas. El problema llega cuando le pedimos más, tener el Vivo Tab con un navegador (Chrome en nuestras pruebas) con varias pestañas abiertas junto a un vídeo que se reproduce y alguna aplicación empieza a deteriorar el rendimiento. Si ya sumamos varios programas residentes o ejecutándose en segundo plano (Dropbox, Spotify, JDownloader…) el equipo se enlentece tanto que directamente deja de valer para ese entorno.

Por eso con este tipo de configuraciones nos gusta ser muy cuidadosos a la hora de recomendarlos. Son una opción muy válida si nos interesa mucho la parte tablet y en el “modo portátil” vamos a exigir escasa multitarea. El ASUS Vivo Tab no es asimilable a ultraportátiles como la gama Zenbook, mucho más potentes.

Otro punto a destacar ahora que hay tanta polémica con el espacio real para datos de usuario que ofrecen los dispositivos actualmente. Los 64 gigas sobre el papel del Vivo Tab derivan en la práctica con unos 30 gigas para el usuario. El equipo se puede expandir (USB, microSD) lo que en parte hace que esta limitación luego no lo sea tanto a poco que le añadamos una tarjeta adicional.

ASUS Vivo Tab: la opinión de Xataka

Estamos ante un equipo realmente bueno si aceptamos y tenemos claro el tipo de uso para el que está orientado. Su referente más cercano es el Hp Envy x2 que también analizamos, que me gusta un poco más en acabados y a la hora de escribir, pero al que el Vivo Tab aventaja incluyendo el stylus en el precio y contando con una pantalla un pelín mejor. Ambos creo que ejemplifican que el concepto “tablet y portátil dos en uno” es posible, pero que de momento da lugar a muy buenos tablets y portátiles limitados.

Rebajando algo el precio podemos encontrarnos el Samsung Ativ Smart PC, que también incluye lápiz y con 200 euros menos es una buena alternativa si nos preocupan menos los acabados. Un poco más abajo nos encontramos el Iconia 510w de Acer también, pero sacrificando tamaño de pantalla

Lo mejor: los acabados y el diseño; gran teclado y trackpad; buen funcionamiento de lápiz óptico y rendimiento como tablet. La autonomía es una pasada.

Lo peor: en modo portátil no da para una multitarea exigente, a quienes busquen rendimiento como prioridad se les quedará corto. El sonido no es gran cosa.

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