'Snowpiercer', así es la película de ciencia ficción coreana de culto del director de 'Okja'

'Snowpiercer', así es la película de ciencia ficción coreana de culto del director de 'Okja'

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Con el apogeo de las series y el aumento de la producción para satisfacer la creciente demanda, sólo es cuestión de tiempo que las historias más atractivas del cine sean trasladadas a la pequeña pantalla, en busca de una nueva oportunidad. Tras las adaptaciones de títulos de ciencia-ficción como ‘12 monos’ o ‘Minority Report’, hace un par de semanas se anunció que ‘Snowpiercer’ también dará origen a un espectáculo televisivo.

Tomorrow Studios adquirió los derechos del film y ha encargado el guion a Josh Friedman, conocido por crear ‘Terminator: Las crónicas de Sarah Connor’. Para tranquilidad de los fans de ‘Snowpiercer’, los coreanos Bong Joon-ho ('Okja', 2017) y Park Chan-wook** (director y productor del original, respectivamente) están implicados en el proyecto como productores ejecutivos. ¿Merece la historia otro enfoque? ¿Hay material para una serie? Vamos a hablar de ello...

Un largo camino hasta la gran pantalla

SnowPiercer

'Snowpiercer' nace de un cómic (o novela gráfica) creado por Jacques Lob y Jean-Marc Rochette. 'Rompenieves' ('Le Transperceneige') fue publicado originalmente en 1982 pero Bong Joon-ho no supo de su existencia hasta 2005, durante la producción de 'The Host'; se topó con la obra en la estantería de una tienda y no pudo soltarla hasta leerla por completo. Cuenta que le cautivó el concepto y las ilustraciones, pero sobre todo la idea de rodar una película dentro de un tren.

La historia está ambientada en un futuro desolado por una nueva glaciación causada por una catástrofe nuclear. La humanidad que ha sobrevivido viaja en el interior de una peculiar alternativa al Arca de Noé: un tren gigantesco en constante movimiento. A pesar de todo, la estructura social permanece y se traslada al interior de la locotomora; los pobres se amontonan en la cola mientras los ricos disfrutan de los lujos disponibles en los primeros vagones...

Bong propone el proyecto a su amigo Park Chan-wook, quien adquiere los derechos a través de su compañía Moho Films; comienza así un largo proceso hasta el estreno en 2013. En total, el director dedicó siete años a 'Snowpiercer' (entre 'The Host' y ésta rodó la mucho más modesta 'Mother'). El resultado fue el aplauso general de la crítica, el entusiasmo de los aficionados al género fantástico y más de 80 millones de dólares en taquilla (el doble de lo que costó). El tiempo dirá si queda como una propuesta imprescindible o como otra más dentro de la temática post-apocalíptica...

Una película tan interesante como irregular

Los protagonistas de Snowpiercer

Todos los que disfrutamos con los trabajos realizados por Bong y Park (habéis visto 'Memories of Murder' y 'Old Boy', ¿verdad?), recibimos con gran ilusión la noticia de su colaboración para adaptar el cómic de Lob y Rochette. Los oscuros designios de la distribución nos obligaron a ser muy pacientes pero, poco a poco, 'Snowpiercer' fue llegando a salas de cines y formatos domésticos, a disposición de nuestra ansiosa mirada. Para mi sorpresa, soy de los pocos que la considera una gran oportunidad fallida.

Ante todo diría que un espectáculo muy desequilibrado, irregular, supongo que debido a las complicaciones del proyecto y a las concesiones obligadas para vender el producto. 40 millones no es un presupuesto exagerado en Hollywood pero estamos ante la producción surcoreana más cara de la historia, necesitada de explotación internacional. Por ello encontramos rostros conocidos como los de Chris Evans, Jamie Bell, Tilda Swinton, Octavia Spencer, John Hurt y Ed Harris liderando el reparto. Song Kang-ho ('Memories of Murder', 'The Host') es la estrella coreana.

No es un mal casting, y Bong es hábil con los actores, pero algunos de los elegidos son muy mejorables. Evans no pasa de ser un intérprete correcto, simpático pero limitado, y dejar en sus hombros el peso de la narración es un error sólo comprensible por su estatus de estrella. Bell y Spencer están torpes y Hurt o Harris no ofrecen su mejor versión. Swinton y Song sí bordan sus papeles, lamentablemente tienen menos tiempo en pantalla del deseado.

El elenco es crucial para dotar de verdad a un relato tan increíble, y aunque hay momentos inspirados, sumado al impresionante diseño de producción, encuentro realmente complicado sumergirme en la experiencia, algo que el cómic logra desde la primera página. Entretiene, la premisa es demasiado potente para aburrirse, contiene imágenes muy bellas, la acción está más o menos bien filmada y se agradecen las dosis de humor, pero Bong está más preocupado en asombrar que en narrar.

Sólo hay un tramo donde reconozco su formidable talento para la puesta en escena: la intensa persecución del asesino encarnado por Vlad Ivanov iniciada desde que estalla la sorpresa de la escuela hasta que se resuelve la lucha en sala de la luz amarillenta (continuada más adelante, en uno de los giros menos acertados del guion). En este tramo se logra transmitir la desesperación y la violencia que en la mayor parte del film son excusas para componer planos llamativos.

'Snowpiercer', ¿hay contenido para una serie de televisión?

El futuro de Snowpiercer

"Soy un gran fan de las películas de Bong, especialmente Snowpiercer. Es genial en la forma que la ciencia-ficción es genial: reflexiva, política, divertida, aterradora y astuta. Y a bordo de un tren. Un tren jodidamente grande. ¿Qué más puedes querer?" (Josh Friedman)

Imposible estar tan emocionado como el señor Friedman, quien tiene entre manos un reto apasionante, pero desde luego estoy de acuerdo con él en que 'Snowpiercer' tiene los elementos de una gran historia de ciencia-ficción distópica y por tanto, hay material de sobra para una serie de televisión. Su apunte de "tren jodidamente grande" imagino que responde a la mayor duda sobre el proyecto: la localización cerrada y claustrofóbica.

No debería ser un problema para el serial como tampoco lo fue para la película ya que el tren es una representación de nuestro mundo. Un entorno controlado para hablar del ser humano, sus bondades y sus miserias. Una de las claves del cómic es descubrir la inmensa hilera de vagones; cada uno de ellos puede ser la entrada a un escenario completamente diferente, con su propio abanico de situaciones y conflictos. La sucesión de habitáculos hasta la meta (el cerebro de la máquina) aporta suspense e interés al espectador y múltiples posibilidades artísticas...

Uno de los vagones del tren de Snowpiercer

A la hora de emprender la adaptación, Bong (quien contó con la ayuda de Kelly Masterson para los diálogos en inglés) decidió destilar la esencia de la narración y crear personajes nuevos para diseñar un relato más cinematográfico, en lugar de ir recortando viñetas para poder ajustar la duración. La estructura de la serie puede dar pie a invertir el proceso y recuperar ideas del cómic, como el elemento romántico, algo que se eliminó para la película por falta de tiempo. También podrá relajarse el ritmo y prestar más atención a los personajes.

Por otro lado, Friedman podría dar más claves del inicio del apocalipsis, ya sea retrasando el punto de partida de la historia o a través de flashbacks. La variedad de personajes disponibles, el brutal contraste entre las clases sociales (podría ser muy interesante reflejar el punto de vista de uno de los ricos) y el espectáculo de ver una rebelión popular a bordo de un misil que recorre un mundo helado debería ser suficiente para mantener a la audiencia pendiente de cada capítulo. En definitiva, deberíamos esperar la serie de 'Snowpiercer' con los brazos abiertos.

Actualizado junio de 2017: Bong Joon-ho vuelve a estar de actualidad porque es el director de Okja, la película que estrena Netflix. La serie de 'Snowpiercer' sigue en desarrollo y [ya se conocen algunos de los detalles](https://www.espinof.com/en-rodaje/hielo-y-velocidad-para-scott-derrickson-dirige-el-piloto-de-la-adaptacion-televisiva-de-snowpiercer) y de sus actores.
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