Si eres malo jugando al 'Flappy Bird' no es tu culpa, sino de la pantalla táctil

Si eres malo jugando al 'Flappy Bird' no es tu culpa, sino de la pantalla táctil

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¿Cómo un juego tan simple con 'Flappy Bird' es, a su vez, tan complicado? Si sólo tienes que presionar en la pantalla para que el pájaro salte en el momento adecuado... Pues bien, si nunca se te ha dado bien este juego, has de saber que no eres el único y que, además, podría tener explicación. Según una investigación de la Aalto University (Finlandia), existen varios factores por los que jugar en una pantalla táctil es más difícil que con botones físicos.

Byungjoo Lee, responsable de la investigación, explica que hay tres diferencias vitales entre ambas modalidades de juego. La primera es que, cuando sitúas tu dedo sobre la pantalla listo para presionarla y hacer saltar el pájaro (por seguir con el ejemplo de 'Flappy Bird'), cada vez lo haces a una distancia diferente ya que tu dedo no tiene una referencia clara.

Por eso, cada vez tarda un tiempo distinto en recorrer el hueco que le separa de la pantalla y te cuesta más calcularlo. Con los botones físicos no pasa esto: en general, tu dedo descansa directamente sobre ellos y simplemente tienes que hacer más fuerza.

Otro de los factores que mencionan en el estudio es la respuesta de la propia pantalla: ¿cómo sabes tú cuándo has pulsado y cuándo no? ¿Es nada más que un milímetro cuadrado de tu dedo entra en contacto con el dispositivo? ¿Hace falta que haya más superficie presionando? Esta diferencia de tiempo es irrelevante en algunos juegos donde no se requiera precisión e inmediatez, pero no en otros donde sí sea vital.

Touch Screen

Finalmente está la latencia. Que tú hagas click en una pantalla para que el pájaro se mueva no significa que vaya a hacerlo al momento: la aplicación tiene que detectar ese toque y luego procesarlo. El problema es que cada app tiene un tiempo de respuesta distinto y tienes que adaptar tus cálculos y tu forma de jugar a cada una de ellas, además de que éste puede variar dentro de la misma aplicación.

Por ahora, las pantallas táctiles están lejos de los botones físicos

El estudio de Lee no se quedó únicamente ahí: además de realizar un modelo matemático, que aseguran que es bastante precioso, para predecir la tasa de errores de la respuesta del usuario en cada caso. Son capaces, estudiando el comportamiento, de estimar cuántos puntos conseguirá éste jugando al 'Flappy Bird', por ejemplo.

Flappybird Analyze

También han encontrado una solución relativamente sencilla para minimizar el error: hacer coincidir el "salto del pájaro" en este caso (o el "click" en general para otros juegos) con la presión "larga" del usuario sobre la superficie táctil, es decir, cuando existe una mayor superficie de contacto entre el móvil y el dedo.

Con este sistema dicen haber conseguido que la tasa de errores disminuyera un 9%, pero sigue siendo menos preciso que un botón físico debido a lo que comentábamos de la distancia entre dedo y pantalla: "Los usuarios no pueden controlar con precisión cómo de alto sitúan su dedo", explican en el paper oficial, y ése es el gran problema y el más difícil de superar.

Será interesante ver si finalmente la Nintendo NX se atreve con mandos de pantalla táctil, tal y como han patentado, y, si es así, será todavía más interesante ver cómo solucionan el problema de la poca precisión a la hora de hacer y detectar pulsaciones en comparación con los botones físicos.

Más información | Paper Completo
Vía | EurekAlert, TechCrunch

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